Después de escuchar la excelente y clara ponencia del Doctor Palau Bretones, me gustaría reflexionar sobre la tendencia actual a practicar la medicina defensiva, justificando la misma desde la necesidad de tener más elementos de juicio para poder realizar un diagnóstico que muchas veces, está claro desde el principio. Al mismo tiempo, me ha parecido muy interesante, la necesidad de buscar marcos arbitrales, que permitan llegar a un punto de solución de errores que a veces son inevitables. ¿Estamos preparados para tomar decisiones sabiendo que la seguridad de la misma, difícilmente, va a ser de un 100%?